06
Jul
Después de ir hoy en el autobús con 30 niños que iban al parque acuático Aquaola, pido desde este escalón la beatificación y posterior subida a los altares de todos los monitores y monitoras que muchas veces sin contraprestación económica pierden voz y kilos por hacer un poco felices a unos cuantos chicos. En el trascurso de parada y media hubiera estampado contra el cristal a unos cuantos chavalotes, no me puedo imaginar lo que puede ser tenerlos todo un día.
Etiquetas: Mis sospechas
No hay comentarios todavía, estrénalos tú.
Rellena el siguiente formulario para realizar un comentario, si eres un spambot me c... en tu..
Los campos con asterisco son obligatorios.