08
Ago
Como durante todo el verano, seguimos viendo en periódicos, noticiarios y demás medios de comunicación, el incesante goteo de inmigrantes exhaustos que llegan a Ceuta, las costas andaluzas y canarias, buscando una vida digna. Grande tiene que ser la desesperación de estas personas, para embarcarse, con rumbo incierto, en una minúscula patera. Su situación y la de alguien que haya nacido en un país como este, con un estado del bienestar aceptable, no es comparable. Nosotros somos nosotros, ellos son los que vienen y se tienen que jugar la vida, pero ¿cuál es la única razón por la que nosotros no estamos en su situación? Suerte… no nacimos en su lugar.
Etiquetas: Mis sospechas
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